Blanca

Déjame pensar, déjame respirar un momento y sentir lo que realmente siento, deja alejarme de mis pensamientos un segundo y por favor, permiteme sentirme así de vulnerable, permiteme oler ese dulzor por enésima vez y muéstrame esta vez, el camino hacia la nada, el camino hacia lo simple, y no me lleves nuevamente a un lugar sin salida. Intento alejarme de la oscuridad así que se amable y dibújame con tu mirada una esperanza, hazla caer para que quiebre la loza cubierta por la sombra de nuestros cuerpos alejados, callados, inmóviles, tristes, y cruzando por entre sus hendiduras, atravesando la helada y blanca habitación espero que llegue hasta mi, para ver si puedo con ella.

¿Podrá uno con la esperanza?
¿con lo simple?
De la vulnerabilidad derivamos el incierto de aquella exposición, de aquel quiebre de lozas…¿será tolerable?
.
Saludos milagrito!