y esa boca


 

Súbitamente se transforma tu mirada en un cristal

y veo tu boca musitar

tu cuello torcido y tus manos como témpano intentan sostener las mías.
El cristal se rompe y tus labios hacen la vez de tu voz

tristes y un poco aturdidos por el dolor

Y golpean los trozos en el suelo, en tu ropa y en mi piel

quemándome.

se desarman, se desmoronan y desaparecen

y trémula sigues ahí

insegura y más que todo

triste.

~ por danrox en Octubre 24, 2008.

Una respuesta to “y esa boca”

  1. Duele quedar así, como ella, con los restos en las manos.
    Sobre todo cuando se trata de cristales rotos…

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